Disclaimer: Los
personajes no son míos, sino de Stephenie Meyer. Solo la trama me pertenece.
Summary: Bella es la
chica nueva del piercing en la lengua, la rara, rebelde y gótica del colegio,
nadie sabe nada de ella, nadie la toma en cuenta hasta que… "¿Me creerías
si te dijera que soy una cantante mundialmente famosa?" ExB, AU, OoC.
N/A: Sí, sé que
todavía esperan el cap 13 que les debo, lo tengo guardado y esperando a ser
publicado, solo que he decidido editar y betear el fic. Lo que me recuerda que
debo agradecer a mi beta por la ardua labor de ordenar y quitar los horrores
que poseía el fic :)
Capítulo beteado
por: Kelly Escobar, Beta (FFAD)
LAS NIÑAS GÓTICAS
NO CANTAN
“Traumática
Despedida”
Bella
Hoy había sido otro de esos
malditos días en los que me levantaba, me bañaba e iba directo a las prácticas
de escenas para algunos de mis shows. Sonreí ante la idea de volver a subir a
la tarima, aunque muy en el fondo sabía que este no era el momento.
El sonido de una de mis canciones
inéditas, esta vez plagada de rencor, rondaba por mi mente. Había pasado toda
la noche caminando como una fiera enjaulada de aquí para allá en mi habitación,
maldiciendo cada segundo que pasaba en el día, la hora y el año en que mi
estúpida bocaza de niña inútil soltó a mis padres el deseo de ser una
niña normal.
De no haber sido por eso, quizás
y solo quizás, mis benditos padres nunca hubiesen tenido la grandiosa idea
de mandarme a ese pueblo abandonado. Medité con sarcasmo todo el embrollo
durante unos minutos mientras apretaba y halaba casi con violencia algunas de
las correas que colgaban de mi abrigo de cuero.
Eran las diez de la mañana,
domingo. Hoy sería la última vez que vería a Vivi, mi mejor y única amiga.
— ¿Estás lista, Bella?
—Er… Sí, ya voy —di una última
mirada a mi reflejo en el espejo y rápidamente volteé para ver a Vivi sentada
en la cama plegable ubicada en una de las paredes de mi habitación y que solo se
usaba algunas veces cuando se quedaba en mi casa. Ya estaba terminando de
arreglar sus cosas en su maleta favorita.
—Ok, amiga… nos vamos —soltó con
voz casi quebrada, se levantó de la cama y corrió a mi lado para abrazarme—. Te
voy a extrañar hermana, porque eso es lo que eres, mi hermana. No olvides que
te quiero y que voy a recordar todos nuestros tristes y locos momentos…, ya
verás que estos años se nos pasan súper rápido y pronto estaré de vuelta para
subir a otra tarima y dar juntas otro maravilloso concierto. Me harás mucha
falta —terminó con una triste sonrisa en los labios mientras se apartaba y
limpiaba una lágrima que apenas se asomaba en la comisura de sus ojos.
No dejé que hablara más, nos
volví a unir en un estrecho abrazo, esta vez con más sentimiento. Los
pensamientos corrían desperdigados por mi mente, ella pensaba que yo seguiría
aquí cuando regresara, ¡pero si ojala supiese!
—Yo también te extrañaré, mi loca
—le respondí con las pocas palabras que se aparecían en mi mente, mirando las
puntas azules de su cabello que se plantaban frente a mis desbordantes ojos
lacrimosos.
No dijimos más después de eso.
Recogimos las últimas cosas que nos serían útiles o que hacían falta en el auto
y bajamos a la primera planta.
Para desdicha nuestra, o mía; la
entrada más cercana al garaje era pasando por la cocina, justo en donde se
encontraban mis padres, a quienes no había dirigido ni una sola palabra desde
la noche de ayer.
Apenas pasamos por la cocina,
Vivi se despidió de mis padres, que según ellos, estarían ocupados, cosa que no
era más que una simple excusa para no darme la cara. Miré de reojo la escena;
Vivi no había notado nada, eran tan falsos…
Entrecerré los ojos y sacudí mi
cabeza para despejarla de las inservibles ideas que se habían implantado en mi
mente desde varias horas atrás, cuando caminaba de un lado para otro por mi
habitación.
Había intentado mantenerme
distraída con el hecho de que mi ceja y mi lengua se veían libres de piercings,
lo que era realmente extraño porque ya me había acostumbrado a ellos, pero fue
una misión fallida. ¡Distraerme con algo tan mínimo como la falta de un
piercing es realmente imposible!
Seguí mi camino cabizbaja,
observando mis zapatillas como si fuesen lo más interesante del mundo, hasta
que llegué a mi objetivo; el garaje.
Tomé el pomo de la puerta y
volteé hacia atrás, viendo que Vivi se había quedado hablando con mis padres
como si fuese un día como cualquiera y no estuviese a punto de partir.
— ¡Vivian J. Jones!, ¿qué estás
esperando para recoger tu trasero y traerlo rápidamente hacia el pórtico justo
en este momento?, queda menos de media hora para que salga tu vuelo ¿y tú
sigues hablando sobre el estado del tiempo con Reneé y Charlie? —grité ya
dentro del pórtico mientras hacía un ligero inventario de las cosas que
habíamos subido la tarde anterior en la parte trasera de los asientos de mi
auto.
Pocos minutos después íbamos a
gran velocidad hacia el aeropuerto. Íbamos contra el tiempo, apenas nos
quedaban veinte minutos para que su vuelo saliera, y si no llegábamos a tiempo…
¡Iuff, eso ni pensarlo!,
estaríamos en serios problemas con Max en caso de que Vivi no llegara a
Vancouver dentro de las siguientes veinticuatro horas.
Menos mal que hacía pocos meses
me había comprado mi primer y único auto; un Bugatti Súper Sport. La Agusta
actualmente no era el único vehículo rápido con el que contaba. Por suerte,
meses atrás en una de mis giras por Europa, había tenido la oportunidad de ir a
una de las exposiciones de autos Bugatti, en donde apenas vi el Súper Sport quedé
enamorada completamente, no era solo por el hecho de que existiesen pocos
ejemplares en el mundo, sino porque era el auto más rápido que había,
alcanzando casi los 430 km/hrs. Realmente rápido. ¿Qué mejor combinación que un
auto rápido para una chica la que le gusta ir rápido? y yo
amaba ir rápido. Sentir la adrenalina correr por mis venas, el viento
estamparse sin piedad en mi cara, ser libre…
Me relamí los labios cuando
presioné más el acelerador y veía como el marcador de velocidad ascendía,
variando más de los ciento ochenta. Teníamos que llegar rápido y si era
necesario llegar a romper varias leyes de tránsito… no había problema con ello.
-O-
Edward
— ¡Ya está bien, Alice, deja de
comprar, me duelen los pies! —me quejé mientras veía como a la maldita duende
se le iluminaban los ojos con solo ver otra tienda de Prada frente a ella.
—Te he dicho que no… —mis
palabras quedaron interrumpidas al escuchar el sonido de su celular.
— ¡Hola, Emmy!... si, está junto
a mi… —respondió sonriendo y dándome miradas de reojo—. No… por cierto, ¿cómo
está todo en Londres? …¿Cómo? ¿Qué? ¡NO! —vi como varias personas que pasaban
cerca se quedaban mirando extrañamente a Alice.
—Alice, deja de…
— ¡Estás loco si piensas que no
puedo comprar nada más aquí! ¡Por todos los cielos, Emmett!, ¿¡qué te han hecho
en Londres para que ahora te hayas puesto en contra de mis compras!? —la
vi abrir los ojos cómicamente. Ya me estaba empezando a preguntar que le había
dicho Emmett cuando el siguiente comentario me hizo volver a mis primeras
ideas—. Nuestro vuelo sale en unos minutos y…
Siguió gritándole al teléfono por
unos cuantos minutos hasta que me cansé y empecé a arrastrarla hacia el auto
para ir directo al aeropuerto.
Hacía solo unos días habíamos
conseguido hablar con Carlisle para retrasar un poco nuestro viaje a Forks.
Bueno, no lo hice yo, sino Alice, que les había rogado a nuestros padres el
venir a New York para colarse en las tiendas de moda, y de paso, ir a la fiesta
de su ídolo, la famosa Bella Vulturi.
Había cumplido su sueño después
de varias horas de espera frente a su casa para poder entrar y verla en
persona, pero para desdicha suya la ''lady esquizofrénica del rock''—como
la había apodado últimamente—. No estaba presente ni en su propia fiesta. Solo
había un montón de celebridades que incluso ni esperaba ver bailando y hablando
por todas lados.
Sus padres nos habían dado un
pequeño paseo por la casa, omitiendo las habitaciones del piso superior… Juro
que casi se me caen las pelotas cuando vi un reluciente Bugatti Súper Sport
estacionado en el garaje.
Después de eso no hicimos más
que…. Bueno, yo no hice más que ver como Alice entrevistaba a su modelo y
diseñadora favorita junto con Rose, su rubia amiga y cuñada, que también era
una fiel fanática de la moda y de la tal Bella.
Se nos hizo tarde y pronto nos
encontramos con un Jasper gruñón fuera de la mansión. Caminábamos entre toda la
multitud de chicos y chicas con pancartas con cosas realmente cursis escritas…
Después de haber hecho eso no
recuerdo mucho, solo sé que llegué a mi habitación y que apenas puse mi cabeza
sobre la almohada caí en un profundo sueño.
—Oye idiota, ya llegamos; ábreme
la puerta, no puedo con todas estas bolsas —escuché a Alice gruñir mientras
chasqueaba los dedos frente a mi cara. Al parecer su conversación con Emmett no
había terminado muy bien que digamos…
— ¿Tan rápido cambias de humor,
enana? —me quejé haciéndola bufar por lo bajo, estaba realmente enojada.
Empecé a recoger todas las bolsas
de mi hermana, pasaban de veintiséis, así que había tenido la necesidad de buscar
carritos.
El aeropuerto JFK estaba todo
abarrotado de personas, no me hubiese sorprendido haberme chocado con alguien
por ahí. Aunque daba igual, Alice y yo ya estábamos acostumbrados y con Emmett
lejos, que se había ido a Londres contratado por una empresa de seguridad, se
nos hacía más fácil tomar los vuelos, ya que antes él se entretenía viendo
cualquier cosa y, pues… nos perdíamos y armábamos alborotos.
Iba tan entretenido pensando en
Emmett que no había tomado en cuenta a Alice, que hasta el momento no había
dicho nada y se había quedado mirando fijamente un lugar apartado de la
multitud…
— ¡Oh Mi Dios! —la escuché gritar
al tiempo que la veía correr lo más rápido que le permitían sus cortas piernas,
hacia dos chicas que se abrazaban y casi lloraban desconsoladamente. Ambas
tenían los rostros ocultos, pero eso no evitó que dedujese quienes eran.
¡Oh, no! ¡No podía ser cierto!
-O-
Bella
—Es obvio que nunca olvidaré que
te quiero, mi hermana. Espero que estemos en contacto, incluso estaré las 24
horas online en Facebook si es posible. Te voy a extrañar —dijo echándose a
llorar, algo demasiado extraño en ella.
—Esta es la primera vez que nos
separamos, pero creo que nos hará bien, aprenderemos a no depender siempre de…
—Vamos a fugarnos amiga, es más
fácil a que estemos lejos una de la otra… —de seguro a ella no le gustaba verme
triste y me hacía este comentario para ver como reaccionaba, ¿verdad?, ¿verdad?
— ¿Estas consciente de que eso
sonó un poco lésbico viniendo de ti y más sabiendo que no lo eres? —murmuré
entre dientes mientras le daba un puñetazo amistoso en el hombro.
—Da igual, eso no impide que diga
''TE AMO'' cuando tú y yo sabemos a la perfección que ninguna de las dos somos
lesbianas, de ser así... ¿crees que seguiría a tu lado? ¡Já, sigue
soñándolo! —Dijo riendo en broma—. Te quiero como a una hermana,
tonta.
Mi cara quedo en shock durante
unos segundos hasta que, de la nada terminé riendo a carcajadas, llamando la
atención de varias personas.
—Yo también te amo hermana, eres
lo mejor que me ha pasado, pero… no puedo ir contigo —dije bajando la mirada
mientras recordaba las palabras de mis padres durante la noche de ayer.
— ¿Qué sucede, Bells? Te veo algo
extraña desde esta mañana ¡dime que me estás poniendo nerviosa, chiquilla!
—repitió desesperadamente mientras tocaba mi mejilla. Hasta ese momento no me
había dado cuenta de que estaba llorando, si lo hubiese sabido antes yo no… yo
no hubiese hecho tantas locuras y no hubiese provocado a mis padres, ¿pero ya
que más daba? lo hecho estaba hecho y las decisiones tomadas, mis padres
seguían enojados conmigo, mi vuelo salía el martes y yo quería pasar al
anonimato por un tiempo, no quería estar bajo el control de todos a mi
alrededor, quería ser… libre.
—Vivi… yo no me puedo ir con
ustedes… yo me voy a Forks —escupí con resentimiento el nombre del maldito
pueblo en donde viviría durante la siguiente temporada.
Su sonrisa se ensanchó más al
escuchar la noticia. Estuve casi segura de que gritaría “¡Bingo!” e intentaría
hacer el baile de la victoria, pero se resistió porque estábamos en un
aeropuerto. Digamos que eso no sería bien visto
—Bella, no sabes lo feliz que me
haces amiga. ¿Es qué no te das cuenta de que estando yo en Vancouver y tú en
Forks quedaremos más cerca?
—Sí, soy consciente de eso, pero
Vivi, yo tengo mi vida aquí, no quiero dejar las cosas que me importan, quiero
estar aquí y creo que es imposible. Todo lo que he hecho no tiene excusa, por
más que intente disculparme con mis padres, dudo que ellos accedan a cambiar de
planes…
—No te preocupes, estaré ahí
cuando me necesites. Quizás en algún momento pueda convencer a mi padre y me
permita ir a visitarte o incluso, podemos irnos de vacaciones juntas, no sé…
—Te voy a extrañar —solté en un
jadeo, haciendo que un montón de lágrimas se deslizasen por mi rostro.
—Oh Bella, ¡vamos! No es para
tanto, quizás a tus padres se les pase el enojo y…
— ¡Lo dudo!
—Vaya, esa era una faceta que no
conocía de ti Bella, no puedo creer que la famosa Bella Vulturi sea una chica
tan negativa e insegura —dijo dramáticamente para luego darme un fuerte
abrazo—. De verdad te voy a extrañar amiga.
—Y yo más Vivi, pero recuerda que
hay toda esa tecnología por usar… estaremos en contacto —sonreí con tristeza,
todavía abrazándola y quitando las lágrimas que caían por mi rostro.
Estábamos tan metidas en nuestra
dramática despedida que no nos habíamos enterado del revuelo que estábamos
causando, hasta que sentimos los flashes de las cámaras sobre nosotros justo
después de un pequeño gritito.
— ¡OH, MI DIOS! —rompimos
rápidamente nuestro abrazo y miramos el pequeño gran grupo de paparazzis que
habíamos atraído junto con una chica que nos miraba alucinada.
¡Rayos, no!
Ok… aquí quedamos hasta que
ocurrió lo del plagio, lo de mi madre, mi intento de suicidio y donde descubrí
quienes eran en realidad mis amigas. Creo que es donde realmente inicia la
trama, de hecho, SOLO FALTA UN CAPITULO PARA QUE SE CONOZCAN y está en fase
beta ^^
El capítulo se publicara en donde
estaría el catorce, no sé si me explico, pero siempre que intento actualizar el
trece pareciera que aquel número de mala suerte hiciese su efecto y algo
lo evitase u.u jajaja
En fin, en lo que está el trece
se queda la nota sobre el plagio, ya cuando el fic esté terminado la quito y
ustedes podrán leer sin tanto enredo ;)
Bueno, eso es todo, muchas
gracias por leer estos primeros doce capítulos de “transición”. Nos leemos en
el siguiente, ¡las amo-adoro muchísimo!
Gracias por sus reviews, alertas
y favoritos, gracias por animarme en todo C:
Nachi
Nachi




0 nómadas estuvieron por aquí:
Publicar un comentario
Gracias por dejar tu huella!
Espero verte por aqui pronto :)